Mundo de ficçãoIniciar sessãoViktor y Alexa salieron del despacho, con sus miradas clavadas en nosotras.
―¿Layla? ¿Qué se supone que estás haciendo, corazón? ―preguntó Viktor entre dientes, tomándome con fuerza del brazo y acercando su rostro al mío.
―¿No es obvio? Nos espiaban… ―contestó Alexa―. ¿Quieres otro motivo







