Mundo ficciónIniciar sesiónMARIO
Me aferro a la calidez de Pilar mientras Val nos conduce hacia la prisión en Otisburg. Creo que la voy a necesitar.
No me asusto con facilidad. Al menos, no desde que gané mi primer sueldo real a principios de mis veintes. Antes de eso, siempre tenía miedo. Es lo que pasa cuando creces con una basura maltratadora como mi padre, y luego escapas solo para luchar al borde de la inanición y la falta de vivienda durante unos añ







