Mundo de ficçãoIniciar sessãoPilar
Por alguna razón, eso lo enfurece. Se inclina hacia delante bruscamente en su asiento, mostrando los dientes, como si hubiera insultado a nuestra madre.
—No te atrevas a decirme esa maldita mierda —gruñe—. No tienes derecho a decirme eso.
—Tranquilo, Nero —dice Val—. Tranquilo, amigo.
—Si fuera a quitarte algo, no sería dinero —añade Nero antes de recost







