Punto de vista de Elena
El trayecto en coche desde el aeropuerto se sintió interminable, cada segundo estirándose como si no tuviera a dónde ir.
Entrecerré los ojos, mirando por la ventana mientras Denver pasaba borroso en tonos apagados. Estaba agotada.
Mi cuerpo se sentía pesado. Mi mente, peor.
Damien estaba sentado a mi lado en silencio, su presencia era ensordecedora incluso sin decir nada. Podía sentir cómo me miraba de reojo cada pocos minutos, como si quisiera decir algo pero no supiera