Punto de vista de Elena
—Deja de moverte o te voy a sacar un ojo.
Mi estilista sostenía la varita de rímel peligrosamente cerca de mi cara mientras yo me removía en la silla.
—Perdón —murmuré, obligándome a quedarme quieta.
El viernes había llegado mucho más rápido de lo que esperaba.
Un minuto estaba sentada en el coche de Caleb preparándonos para todo esto y al siguiente estaba aquí, arreglándome para una noche que de repente se sentía mucho más grande que un simple evento de negocios.
Mi ves