Hay quienes pueden dormir por largas horas sin problemas, donde no hay nada que los despierte, así tal cual era Noelia Cabral, cuando decía que quería dormir por un día entero, no la despertaba ni el rugido de su estómago.
Aun así, la insistencia de quien tocaba el timbre, interrumpió su preciado sueño levantándose casi arrastras.
—Espero que por lo menos me traigas el desayuno amiga mía, solo así te perdono que interrumpas mi sueño —se quejó Noelia, saliendo de su habitación con su diminuta pi