“¿Estás bien?” Su voz me sacó de mis pensamientos. Forcé una sonrisa y asentí. “Estoy bien.”
Me pregunté cómo reaccionaría cuando supiera que soy infértil…
“Por tu intención pura, no te despediré,” sonrió.
Suspiré aliviada e hice una reverencia. “Muchas gracias…”
“Oh… no es necesario.”
“¡Me aseguraré de que no vuelva a pasar!”
“Vamos, eres divertida.”
…..
“Hey… ¿por qué estás mirando así? ¿Viste un fantasma?”
Fue entonces cuando me di cuenta de que ya estaba en casa. ¡Estaba abrazando mi bolso