Capítulo 16 —El Testamento y el Trono
El despacho de Mauricio Lozano nunca se había sentido tan cargado de una solemnidad casi asfixiante. Tras su muerte, el aire en la mansión se había vuelto denso, una mezcla de duelo real y una expectativa eléctrica que recorría los pasillos. Todos sabían que el verdadero destino del imperio no se había decidido en las oficinas del holding, sino que estaba encerrado en un sobre lacrado que el abogado de la familia, el Dr. Santoro, sostenía entre sus manos ner