*—Callen:
Así que por ahí comenzaba el asunto…
Callen bajó la vista a la cesta de croissant de la aquella pequeña mesa donde estaban sentados. Estaban compartiendo el desayuno en la suite donde pasaron su noche de bodas.
Había sido una noche movida y su cuerpo estaba quejándose de ello un poco. Le dolía la cadera y ciertas partes del cuerpo. Había dormido bien, si, pero Sebastián la tuvo despierta hasta tarde. Él era definitivamente insaciable y Callen se sorprendía de que pudo seguir su ritmo