Dice Zahir muy desesperado al ver al niño en ese estado, la señora Alma se le acerca e intenta calmarlo mientras la señora Lucrecia ¡le responde!
—Lo se señor y así como usted, nosotros también queremos verlo bien, él es un niño muy educado y muy dulce, y realmente queremos hacer más por él, pero sinceramente no puedo hacer que se vaya con usted, me podría ocasionar un gran problema si hago algo como eso sin ninguna autorización legal, solo los padres del niño o algún familiar puede pedir la c