Mundo ficciónIniciar sesiónLa respiración agitada de la Omega era ante el miedo que sentía, su cuello junto con su hombro le ardía tanto que se había quedado acostada en el bosque mirando un punto fijo. Su piel estaba roja ante la fuerte quemadura que le había provocado el té y sin poder evitarlo su cuerpo temblaba ante la idea de que volviera a pasar. Sus pensamientos sobre aquella deidad que había protegido a Katherine se habían hecho ciertas, la Luna roja estab







