33. JURAMENTO DE SANGRE ANTE MARCUS
El eco del tenedor de Marcus Alistair aún flotaba en el aire. El silencio se apoderó del inmenso comedor de un modo brutal. La exigencia extrema del patriarca acababa de caer como una guillotina a la espera de su víctima. El lujoso filete de res sobre el plato ahora parecía la última cena de un condenado a muerte.
Noah contuvo el aliento. El corazón de la Reina de Hielo latía desbocado, golpeando contra sus costillas. Observó el rostro de su padre con absoluta cautela.
—¿A qué te refieres con l