28. El revuelo mediático y la reacción corporativa
La puerta de madera tallada se cerró de golpe con un letal clic. La oscuridad engulló al instante la sala de espera VIP. Solo quedaba la tenue luz de la lámpara de emergencia en una esquina del techo. Noah estaba completamente atrapada. Su espalda chocaba contra la fría hoja de la puerta. Frente a ella se erguía un muro de músculos llamado Nathan Alexander, quien se negaba a cederle el más mínimo espacio.
La distancia entre ellos se redujo a cero. La respiración de la Reina de Hielo se agitó co