MADDOX
Hojeé la pila de archivos esparcidos sobre mi mesa. Solo tres días ausente y la manada ya se ahogaba en problemas.
Una blasfemia.
Tomé el archivo más grueso y lo volví a dejar caer. En mis 998 años de vida, había aprendido que siempre era mejor lidiar primero con lo peor, aunque muchos no estuvieran de acuerdo.
No me importaba. Mi manada. Mis reglas.
“Su Alteza.”
“Adelante.”
Levanté la vista cuando la puerta se abrió. Uno de mis guardias entró, con la expresión tensa y controlada.
“Tenem