No vi nada. No vi nada.
—No sabía que te gustaban esas cosas beba —llegó su voz profunda y áspera justo detrás de su oreja, causando que se tensara.
Todo el aliento abandonó sus pulmones en un susurro mientras regresaba a su lugar y se giraba para mirarlo.
—Yo... yo.. no..no me lo puse —murmuró Dios sabe qué mientras seguía buscando el control remoto.
Los gemidos se hacían más fuertes y su corazón latía más rápido, no se atrevía a mirar la pantalla. Mucho miedo de ver algo pecaminoso allí.
—Pero hace un rato te pregun