Mi bebe.
—Siempre te amare —le susurró Draken al oído mientras Sofia se aferraba a él con su querida vida.
—Yo también te amo —dijo ella temblorosa. El corazón le latía salvajemente en el pecho con tanta fuerza que temía que se le saliera de las costillas
—Siempre te recordaré —dijo con voz áspera y con cada una de sus palabras, el corazón de ella se le cayó en la boca del estómago.
—¿Por qué dices todo esto como si me fueras a dejar? —su voz era un desastre tembloroso mientras sus dedos se clavaban en