Capítulo 142. Humillación
Daniel, que no solía tenerle tanta paciencia, rascó su nuca y resopló.
—No hagamos esto aquí, Elena.
—¡No! ¡¿Y a dónde?! ¡Qué todo el mundo se entere de lo mal hombre que es en realidad Daniel Park! ¡El imbécil que traicionó a su esposa con su hermana!
—¡Yo jamás estuve contigo!
—¡Pero eres mi esposo y eso no puedes cambiarlo, querido! —Elena se enfurruñó.
Miré un poco avergonzada a mi alrededor. Sentía que pronto seríamos el cotilleo de medio mundo en aquel lugar, pero para sorpresa mía, todos