Capítulo 99
La merienda se volvió incómoda casi de inmediato, en especial por la mirada fría de Andrés.
Paulina estaba sentada frente a Manuel y cada vez que él hablaba, ella lo miraba con una atención demasiado evidente. No era descarado, pero se notaba. Manuel también estaba pendiente de ella. Le respondía con respeto, con cuidado, pero se le veía en los ojos que no le era indiferente.
—¿Entonces vas a quedarte en la casa? —preguntó Paulina, acomodándose el cabello detrás de la oreja mientras