42 - Causante de sus cicatrices.
Era muy de noche, pero, aun así, el joven Brusquetti, lograba visualizar a alguien a través de la ventana. Por muy loco e inmaduro que el pareciera, y por la nula experiencia en ese mundo al igual que su hermana, conocía ciertas cuestiones de la mafia, y aun en su mente se reflejaba las enseñanzas de su abuelo.
Si no le fallaba la vista, había alguien al otro lado del edificio, y lo más seguro era que fuera un francotirador. Al deducir aquello, comprendió mejor a Holly, y suspiro.
— No voltees