SEBASTIÁN.
—¿Por qué nos escabullimos por la puerta de atrás? — Pregunto, viendo como Roxy lucha con el pestillo de la puerta que espero conduzca al jardín de la casa de sus padres.
Y no, ya sabes, el jefe de la policía de Ashford Falls.
—Porque…— Con la lengua asomando por la comisura de su boca, mueve el pestillo hacia abajo y luego hacia arriba sin deslizar el cerrojo. Frunce el ceño.
Lo vuelve a hacer, balanceándose. Después de dos horas en el bar e innumerables cervezas, Roxy ya no está b