Mundo ficciónIniciar sesión*—Charlie:
Había terminado de trabajar o, mejor dicho, había mandado a Elizabeth a casa y él había hecho lo mismo. No tenía ganas de trabajar. No después de lo que había hecho, de lo que le había hecho a Jenna. Era el hijo de perra más grande del planeta. Era muy cruel.
Charlie hizo una mueca y miró hacia su derecha. Sobre el asiento del copiloto había una peque&ntil







