Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo veinticuatro
Pov Laia
Nadie me escucha.
Ella los tiene engatusados.
Vuelvo a recostarme del árbol y miro el pedazo de rama atravesada en mi pierna, tomo con cuidado uno de los extremos y la jalo quitándola de un tirón. Aprieto mis dientes ante el dolor en esta y tiro el palo lejos, el sol ya ha salido y con este un cielo azul despejado.
Nada de lo







