Capitulo 19. A punto de celo
La noche ya había descendido sobre luna azul cuando Bardas puso un pie en el interior de la casa. Para su suerte, su luna no estaba por ninguna parte, lo que le pareció bastante extraño. Pero de cierta forma era un alivio para su libido.
Sin embargo, no podía dejar a un lado ese penetrante aroma a Adara. Estaba por todas partes, como si lo estuviera envolviendo, cautivando, necesitaba encerrarse en su habitación lo antes posible.
Por otro lado, lo más prudente era que llamara a su luna y le pre