Después de un par de días Brandon regresó a Nueva York y lo primero que hizo fue buscar a Elyanna para ofrecerle su hombro, seguro de que la chica necesitaría un lugar donde llorar, ya que él se había encargado de que ella no pudiese encontrar trabajo en ninguna otra parte, pero cuando llegó a la entrada del departamento se llevó una enorme sorpresa.
–¿Cómo así que el trabajo ya no será un problema Elyanna, de qué estás hablando? – Preguntó Brandon intentando disimular lo molesto que estaba, a