244: La Terapia Familiar.
La decisión de buscar ayuda profesional no fue fácil. Durante días, William y yo discutimos las opciones, sopesando los pros y los contras, preguntándonos si estábamos haciendo lo correcto o si estábamos a punto de cometer un error irreparable. Había algo en la idea de sentarnos frente a un extraño y exponer nuestras heridas más profundas que me hacía sentir vulnerable, expuesta, como si estuviera a punto de desnudar mi alma ante un tribunal que me juzgaría sin piedad.
Pero también sabía que no