Mundo de ficçãoIniciar sessãoSiento una presión en el pecho y las lágrimas caen cual cascada. Alan me ha dicho que me quiere y yo lo único que hago es llorar.
Han pasado algunos minutos desde que Alan ha dejado de hablar y yo no he podido salir.
Mi cabeza da vueltas y para ser sincera yo tampoco quiero terminar con esto, o por lo menos por ahora. Siempre supe que Chapel Hill sería solo temporal, que no me quedaría.
Tal vez esto termine peor, o quizás







