66 - Cristhian me es infiel.
De allí, volvió a la empresa, encontrándose con un esposo eufórico, quien la recibió con un abrazo, para después alejarse, y fruncir el ceño.
— ¿Te has vuelto loca? — gritó de repente, pero Keila no se inmutó.
Estaba cansada de vivir asustada, y sabía, que Enzo hacía eso, solo por los nervios que le había generado su ausencia, acompañado del miedo a que le sucediera algo.
— Fui a beber café en una cafetería, como lo hace una persona normal — respondió, adentrándose a su cubículo.
— Hay un ho