PDV:Alana:
Supe que esto pasaría, si dejaba entrar a Eros nuevamente en mi vida, nuestros cuerpos no iban a resistir más, la penetrante mirada que me transmitía me dejaba inquieta, mi cuerpo temblaba, si, era como aquella vez que perdí mi virginidad con él, me sentía como esa Alana indefensa de la que muchos se aprovecharon en ese entonces. Sin embargo, después de todo lo que había pasado, ya éramos unos adultos.
Eros comienza a dejar un rastro de besos alrededor de mi cuello, haciéndome estrem