PDV:Eros:
Miro el vestido recién lavado de Alana y de pronto un sin fin de imágenes mientras le cambiaba su ropa ayer por la noche, vinieron a mi mente y al parecer no piensan desaparecer. Me miro al espejo que estaba frente a mí y me doy cuenta de lo cuan sonrojado estoy y veo que mi amigo se ha despertado de buen humor. Diablos, ¿es qué acaso debería sentirme mal por haberla ayudado?, apenas podía mantenerse de pie la pobre y si no hacía algo, pues me odiaría a mí mismo.
El golpe de la puerta