Capítulo 59 —Era tan Aurora que dolía
Narrador:
Pero sería peor. Negó con la cabeza y se llevó el móvil a la oreja.
—¿Se puede saber por qué demonios no respondes mis llamadas?
La voz de Aurora salió tan cargada de furia que, de no haberla conocido, cualquiera habría pensado que estaba lista para arrancarle la cabeza.
Caín cerró los ojos un instante.
—Aurora, no es un buen momento —respondió casi en un susurro.
Del otro lado hubo un segundo de silencio. Luego la voz cambió, se volvió más baja, m