Capítulo 50 —El precio de protegerla
Narrador:
La noche ya había caído por completo cuando Caín tomó el teléfono.
Había intentado convencerse durante horas de que podía esperar. De que lo más prudente era descansar unas pocas horas, ordenar sus pensamientos y enfrentar lo que venía con la cabeza fría. Pero no podía. Había decisiones que, cuando finalmente tomaban forma en la mente, no permitían tregua.
Marcó el número de Ernestina. La bruja respondió casi de inmediato.
—Ernestina, necesito vert