Capítulo 105 —El Espejo de la Bestia
Narrador:
Y sin decir una sola palabra más, haciendo gala de un orgullo inquebrantable, Dilan se puso rígidamente de pie y salió de la cabaña dando un portazo que resonó en toda la estancia. Aurora permaneció sentada a la mesa y terminó su desayuno en un pesado silencio. A cada segundo que pasaba, se sentía muchísimo más confundida y abrumada por el torbellino de emociones que ese hombre despertaba en ella.
—Le aconsejo que no le haga ningún caso a sus despla