Mundo ficciónIniciar sesiónMi madre no dejaba de observarme, mientras yo, rápidamente recogía mis cosas, corriendo de un lado a otro por toda la casa. Volví a mi habitación por un abrigo y al salir mi madre me mataba con sus verdes y enormes ojos.
-¿No dijiste que era tu amigo? Lo besaste frente a mí.
-Lo era mamá, cuando llamaste ayer, aún







