Mundo de ficçãoIniciar sessão―Hmm.
Estiré el brazo buscándola sin éxito pues su lado de la cama estaba vacío.
― ¿Eva?
Miré la habitación en penumbra con los ojos entrecerrados por el sueño y me di cuenta de que estaba solo, lo que hizo que me levantara a buscar a mi recién estrenada esposa al ver que no eran siquiera las tres de la madrugada.
Bendita mujer.
Después del desenfreno sexual que habíamos vivido hasta media noche, hubiese pensado que no tendría fuerzas para leva







