Mundo ficciónIniciar sesiónLuego de distribuirse en la sala de espera de su hangar privado, donde Renán quedó frente a su madre y sus dos acompañantes, él se mantuvo en silencio, esperando a que Lucía Carolina dijera lo que, según ella, tenía atorado en su garganta.
–Habla Lucía Carolina –solicitó Bianca.
&







