POV LOLA
No dormí en toda la noche. Cada vez que cerraba los ojos veía el rostro de Adrián en esa terraza, escuchaba sus amenazas envueltas en lógica legal, sentía el peso de cinco años de mentiras cuidadosas a punto de colapsar sobre mí. A las seis de la mañana me rendí, me levanté con cuidado para no despertar a los trillizos que dormían enredados en la cama gigante como siempre lo hacen, y marqué el número de mi padre.
Responde al cuarto timbre, su voz ronca de sueño pero inmediatamente aler