Debo decir que me siento algo extraña y hasta un poco incómoda, ya que este es un lugar nuevo para mí, pero trataré de llevar todo con calma, luego de hablar con mis suegros llegó Diamante gracias a Dios. Por fin podré hablar con mi amiga, ella me guio a la habitación que me asignaron, justo al lado de la de Leandro, el hecho de que mi amiga vaya a ser ahora mi cuñada es de mucha ayuda.
—¿Cómo te sientes amiga?
—la verdad estoy arrepentida de lo que hice, sé que tu hermano merecía una lección,