Luego de platicar con Valeria, estuve de buen humor, porque recordé la sorpresita que le tengo para la noche de bodas, estuve en todo momento a su lado, saludamos a todos los invitados. Nos tocó bailar el vals, donde me mostré muy romántico y enamorado, le di algunos besos y los invitados estaban eufóricos pensando en la hermosa pareja que somos, luego colocaron música y todos empezamos a bailar, debo decir que a pesar de las circunstancias me estaba divirtiendo mucho ¡total esta será mi única