Emocionado subí a mi habitación, saqué varias maletas y mi tía vino a ayudarme, la vi muy conmocionada, tía siéntate aquí conmigo, mírame a los ojos, no debes llorar, yo estaré bien. Me duele dejarlos porque estoy acostumbrado a las locuras de mis hermanos y créeme que he intentado superarlo, pero no puedo, aquí no… este país es como una cárcel para mí. Yo creo que alejarme será lo mejor, ahora no quiero que me reconozcan como el heredero de los, Fuente Mayor, tía, yo solo quiero pasar desaperc