55. Mismo dolor
Estar a merced de Ryan es casi un sueño, pero deben despertar de ese sueño y casi es verídico cuando alguien toca la puerta.
Clara se detiene entre los brazos de Ryan se gira. El sonido proviene desde la parte baja. Alguien está pidiendo que se le abra.
—Por Dios —Clara se remueve con rapidez entre sus brazos—. Alguien quiere entrar…
—Debe ser el desayuno —Ryan suelta un fuerte jadeo de sus labios mientras frunce el ceño.
Luego oyen los télefono a su lado y el Walkie Talkie que suena también. R