Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos niños fijaron su atención unos a otros, temían ser descubiertos porque después todo decían que las madres conocían muy bien a sus hijos.
—No mamita, no nos atreveríamos estamos muy felices de tenerte con nosotros —declaró Diego besando en la mejilla a su madre, seguidamente los otros tres siguieron su ejemplo.
Lía no estaba convencida de los besos de Judas de sus hijos, pensó, pese a ello, deci







