Mundo ficciónIniciar sesiónAmalia salió del baño un poco confundida, estuvo llorando, no sabía explicarse por qué se sentía tan mal cada vez que pensaba en Marcos Estebans, “¿Será que así se sentían las mujeres a quienes sus novios o sus maridos le montaban los cuernos”, se dijo “¿Y por qué debo sentirme así si ni siquiera conozco a ese idiota, ni su cara he visto en mi vida?”
De repente un atisbo de curio







