Mundo ficciónIniciar sesiónLudovico detuvo sus pasos sin poder controlar sus nervios, el rostro de Marcos era una máscara de absoluta crueldad, vio a todos lados tratando de pedirle auxilio a alguien, aunque sabía que nadie lo iba a ayudar, porque hasta los guardaespaldas temían a su sobrino, por eso su única salida, era tratar de convencerlo que fue un acto no premeditado, solo así podría evitar ser golpeado, no obstante, su postura no presagiaba nada bueno.
—¡Espera Marcos! Por favor, discúlpame. No pue







