Capítulo 191. La boda soñada.
Miguel esperaba con ansiedad la respuesta de Diana, sentía como su corazón golpeteaba con fuerza en su pecho, nunca tuvo tanto miedo de ser despreciado, «Quizás le haga caso a su padre, porque es verdad, ella es una princesa y yo no soy nada». De repente, él recogió la mano y decidió marcharse.
—Tu padre tiene razón… yo no soy un hombre bueno para ti —salió como si cientos de demonios la persiguieran.
Todos en la habitación quedaron atónitos, por un momento Diana estuvo sumergida en sus propio