Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Miguel vio a su hermana, no pudo evitar sentir un profundo miedo instalarse en su corazón, y los recuerdos con ella desde que tenía uso de razón, fluyeron como si un dique se hubiese roto y enseguida su remordimiento por su comportamiento en el pasado, lo golpeó como si una mano gigante le hubiese propinado un puño y sacado todo el aire.
—¡Lo siento hermanita! No puedes morirte, por favor… te prometo que te cuidaré, nunc






