Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Francesca y sus amigos fueron a la casa, no paraban de reír, bailar, cantar, silbar y de decir lo maravillosos que es el día y sus papás, quienes estaban en casa, no paraban de mirarlos, sin entender que fue lo que les ocurrió.
“Buenas tardes niños”, dijo Satanás, viendo incrédulo a su hija y a los amigos de ella.
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