Al amanecer, un auto de lujo negro, llegaba a la hermosa mansión Ferreti, el mafioso Alessandro tenía un gusto elegante y exquisito, eso aunado al toque femenino de su esposa Violet, hacían del lugar una obra de arte
Dante bajó del auto con el pequeño bebé enredado en una fina frazada, hacía mucho frío y no querían que se les resfriara, si por Dante fuera, su mujer y su hijo no saldrían ni siquiera de su habitación, Carolina tenía poco de haber dado a luz, tenía que tener los cuidados necesario