NARRADOR
El Ambiente en casa de Danko se encontraba tranquilo hasta que se oyó un grito como si alguien estuviese siendo atacado
—¡Noooo! Por favor, no me toquen, ayudaaaa
Una respiración caótica, un cuerpo tenso y tembloroso moviéndose en la cama como las olas del mar. Esos movimientos añadidos al intenso grito hizo despertar a su acompañante que lo vio que seguía dormido y que tenía una pesadilla. Lo abrazo con mucha fuerza a pesar de sentir todavía su cuerpo adolorido. Le hablo con voz suave