Capítulo 22. La besó
La cercanía ya no les era incómoda, pero si aceleraba sus respiraciones y aun así no se separaron, Maximiliano se aventuró a acariciar su mejilla para luego pasar la mano por su cuello y lentamente acercarse a sus labios, la besó, finalmente pudo sentir sus suaves labios y su sabor dulce y cálido, los brazos de Alissa se empezaron a mover por detrás de su cuello y él la apretó para profundizar ese maravilloso beso.
Tuvieron que separarse, puesto que estaban en un lugar concurrido, pero sus mira