42. Sueña conmigo
Skyler y yo habíamos pasado una tarde más o menos agradable. Rose se había marchado, sólo quedábamos las dos.
Estuvimos en la terraza coloreando en los libros de dibujo que descubrí que tenía guardados aquí, se los había comprado su tío. Skyler era una niña interesante e inteligente, siempre tenía algo que contar. Me habló de sus compañeros, de su maestra y de las cosas que le gustaba. Skay estaba tumbada sobre la alfombra junto a nosotras.
— Marta trajo un bocadillo a